Villa Adorna es un refugio exclusivo y privado que combina el encanto tradicional de la Toscana con las comodidades más modernas. Con una superficie de 150 metros cuadrados repartidos en dos plantas, esta villa ofrece una experiencia serena y aislada, rodeada de una exuberante vegetación y con espectaculares vistas de las colinas circundantes.
En el interior, las habitaciones están llenas de carácter: desde finos pisos de madera de olivo hasta muebles hechos a medida y obras de arte cuidadosamente seleccionadas, que evocan la elegancia atemporal del estilo de vida toscano. La planta baja alberga una pequeña cocina y una gran sala de estar, que da a una terraza y un jardín privados, ideales para momentos de convivencia o para relajarse al atardecer. En la planta superior, el dormitorio principal es un auténtico santuario de paz, con un balcón privado con vistas a la finca. El baño en suite, equipado con una bañera tipo isla y una ducha a ras de suelo, combina el placer de la relajación con un diseño refinado y atemporal.
En el exterior, la terraza privada le invita a relajarse con una copa de vino, admirando las vistas de las colinas toscanas. La proximidad a la piscina infinita de la finca le permite disfrutar de un refrescante baño rodeado de un paisaje impresionante.
Ya sea para disfrutar de la tranquilidad de la mañana en el balcón, para nadar al atardecer o para disfrutar de una cena íntima en la terraza privada, Villa Adorna ofrece una auténtica experiencia toscana, donde la privacidad, la comodidad y la tradición se unen para crear recuerdos inolvidables.